Proyecto Tikal

Investigación y muralismo

Estela 31 de Tikal

“Vivir en Tikal me permitió entender este lugar no solo como un sitio arqueológico, sino como un territorio vivo. Esta pieza es una reproducción de la Estela 31, un monumento fundamental que narra un quiebre en la historia Maya: la conexión directa con Teotihuacán. Donde se pueden observar los rasgos del centro de México integrados en el arte maya, lo que evidencia ese intercambio cultural y de poder tan importante en el Periodo Clásico.”

Obra: Mural iconográfico de la Estela 31.

Técnica: Pintura mural con rigor epigráfico.

Investigación: Residencia artística de 3 meses.

Ubicación: Parque Nacional Tikal, Guatemala (Patrimonio Cultural y Natural de la Humanidad).

Un esfuerzo comunitario.

“Esta reproducción fue posible gracias a una red de apoyo que me abrazó durante mi estancia. No fue solo un trabajo artístico, sino un proyecto compartido con el Parque Nacional Tikal, los trabajadores del sitio, los hoteles, restaurantes, y especialmente con los comerciantes, artesanos y transportistas de la zona. Esta obra lleva un pedazo de cada una de esas manos que me ayudaron a que yo pudiera vivir y crear en este sitio Patrimonio cultural y natural de la humanidad.”

La Estela 31 de Tikal: Arte, diplomacia y la huella teotihuacana en el área maya

Consagrada en el año 445 d.C. (9.0.10.0.0 en la Cuenta Larga maya) bajo el reinado de Siyaj Chan K’awiil II, la Estela 31 constituye el monumento escultórico y epigráfico más emblemático de Tikal. Conservada en la Acrópolis Norte (Guatemala), esta obra ejecutada en piedra caliza trasciende la función de registro genealógico: es un manifiesto de memoria, legitimidad política y diplomática mesoamericana esculpido en un momento de inflexión histórica.

1. El quiebre dinástico de 378 d.C.: “La Entrada”

A mediados del siglo IV d.C., la antigua entidad política de Mutul (Tikal) florecía bajo la dinastía local fundada por Yax Ehb’ Xook. Sin embargo, el 16 de enero de 378 d.C. (8.17.1.4.12), la dinámica territorial del Petén cambió para siempre con la llegada de una avanzada foránea registrada en los glifos bajo el verbo huli (“llegó”).

  • Siyaj K’ak’ y la autoridad del Altiplano: El mando táctico de esta expedición estuvo a cargo del general Siyaj K’ak’ (“Nace el Fuego”), quien actuaba bajo las órdenes de Jatz’om Kuy (“Búho Lanzadardos”), una figura eminente vinculada a la metrópoli de Teotihuacan.

  • El deceso del soberano local: En esa misma fecha, las inscripciones señalan que el rey de Tikal, Chak Tok Ich’aak I, “OCH-B’IH” (“entró al camino”, metáfora que designa el fallecimiento o la interrupción del reinado).

  • La nueva línea real: Tras el evento, Siyaj K’ak’ supervisó la entronización del joven rey Yax Nuun Ahiin I (379 d.C.), hijo de Jatz’om Kuy, estableciendo un linaje que fusionó el prestigio del Altiplano Central con el territorio maya.

2. De la piedra a la tierra: La evidencia de Edwin Román Ramírez

Durante décadas, la Estela 31 se interpretó como la prueba de una invasión militar fulminante. No obstante, las recientes excavaciones dirigidas por el arqueólogo guatemalteco Edwin Román Ramírez en el Sur de Tikal han redefinido esta lectura al aportar la prueba material de los procesos migratorios.

  • El enclave teotihuacano en Tikal: El equipo de Román Ramírez descubrió un complejo arquitectónico construido con el estilo talud-tablero, idéntico al de la Ciudadela de Teotihuacan, junto con pintura mural, cerámica y enterramientos rituales característicos del Altiplano Central.

  • Una presencia previa y permanente: Estos hallazgos demuestran que antes de 378 d.C. ya existía un barrio o embajada de migrantes teotihuacanos establecidos permanentemente en Tikal.

  • Reevaluación de “La Entrada”: El cruce entre la inscripción de la estela y la arqueología de campo sugiere que el ascenso de la nueva dinastía no fue una conquista lejana de un solo día, sino el resultado de una alianza política facilitada por una comunidad foránea radicada en la propia urbe maya.

3. Diarquía visual: La imagen de la síntesis cultural

La escultura tridimensional de la Estela 31 plasma este mestizaje político a través de un programa iconográfico de doble lenguaje:

  • El frente (Legitimidad maya): El rey Siyaj Chan K’awiil II aparece representado con la parafernalia tradicional maya: tocado de plumas, orejeras de jade y vara ceremonial. En su atuendo porta el nombre de la reina ancestral Ix Unen B’alam (quien gobernó en 317 d.C.), confirmando a la nobleza local que la sacralidad y el derecho sobre la tierra permanecían intactos.

  • Los costados (Herencia teotihuacana): En los relieves laterales está retratado su padre, Yax Nuun Ahiin I, ataviado con vestimenta militar del Altiplano Central: casco de mosaicos (ko’haw), escudo con la efigie del Dios de la Lluvia y la Tormenta (Tláloc), y el proyector de dardos (atlatl).

4. Traducción y transcripción epigráfica completa del reverso (216 bloques)

El texto glífico del reverso del monumento está distribuido en cuatro columnas principales (A, B, C, D). A continuación se despliega la lectura completa y la traducción continua basada en el consenso epigráfico de David Stuart, Simon Martin y Nikolai Grube:

Sección I: Dedicación del monumento y Serie Inicial

(Bloques A1 a B12)

Texto maya transliterado:

[Serie Inicial] 9.0.10.0.0, 7 Ajaw 3 Yax. Tz’ap-aj u-tuun-il Siyaj Chan K’awiil, K’uhul Mutul Ajaw. Chan-k’in-ich, u-tz’ak-b me 24 ajaw-taak, k’ahk’-al ajaw.

Traducción:

“En la fecha de Cuenta Larga 9.0.10.0.0 [29 de octubre de 445 d.C.], en el día 7 Ajaw, 3º del mes Yax. Se hincó y consagró la piedra sagrada del soberano Siyaj Chan K’awiil II, Sagrado Señor de Mutul [Tikal]. El Rostro Solar del Cielo, el sucesor número 24 de la línea de los reyes, el Señor Glorioso de la Victoria.”

Sección II: Mención del pasado ancestral y la reina Ix Unen B’alam

(Bloques A13 a B24)

Texto maya transliterado:

8.14.0.0.0, 7 Ajaw 3 Wo. Ut-iiy k’atun-ch’ab’ Ix Unen B’alam, K’uhul Mutul Ajaw. U-tz’ak-b’i u-kab’ij, u-y-ilii ti k’ahk’-wa-l.

Traducción:

“Mucho tiempo atrás, en el cierre de período 8.14.0.0.0 [317 d.C.], 7 Ajaw 3 Wo, se realizaron los ritos del incienso por la soberana Ix Unen B’alam [Señora Bebé Jaguar], Sagrada Señora de Mutul. Es bajo la continuidad de su mandato y su legado que se presencia este nuevo encendido de fuego ritual.”

Sección III: El evento de 378 d.C., “La Entrada” y la muerte del rey nativo

(Bloques C1 a D14)

Texto maya transliterado:

8.17.1.4.12, 11 Eb’ 15 Mak. Huli Siyaj K’ak’, Yajaw K’ahk’. Och-b’ih Chak Tok Ich’aak, K’uhul Mutul Ajaw. U-kab’ij Jatz’om Kuy, Kaloomte’.

Traducción:

“En la fecha 8.17.1.4.12 [16 de enero de 378 d.C.], 11 Eb’ 15 Mak, llegó Siyaj K’ak’ [‘Nace el Fuego’], Señor y Vasallo del Fuego. En este mismo día, entró al camino [falleció] Chak Tok Ich’aak I, Sagrado Señor de Mutul. Esto aconteció bajo la autoridad suprema y la orden de Jatz’om Kuy [‘Búho Lanzadardos’], Señor de los Jaguares y Kaloomte’ [Gobernante de Reyes].”

Sección IV: La entronización de Yax Nuun Ahiin I

(Bloques C15 a D25)

Texto maya transliterado:

8.17.2.16.17, 5 K’ab’an 10 Yaxk’in. Chum-wan ti ajaw-il Yax Nuun Ahiin, ch’ok, u-ch’ab’ij Siyaj K’ak’, u-k’al-huun ti jol.

Traducción:

“En la fecha 8.17.2.16.17 [12 de septiembre de 379 d.C.], 5 K’ab’an 10 Yaxk’in, se asentó en el trono del señorío el joven Yax Nuun Ahiin I. Fue supervisado e instalado en el poder por Siyaj K’ak’, quien ató sobre su cabeza la banda amarrada de la realeza.”

Sección V: Transición al B’ak’tun 9 y legitimación de Siyaj Chan K’awiil II

(Bloques C26 a D38)

Texto maya transliterado:

9.0.0.0.0, 8 Ajaw 13 Keh. Chum-wan ti ajaw-il Siyaj Chan K’awiil, y-al Yax Nuun Ahiin, u-mam Jatz’om Kuy. U-tz’ap-aw tuun ti Ajaw-il.

Traducción:

“En la fecha monumental 9.0.0.0.0 [9 de diciembre de 435 d.C.], 8 Ajaw 13 Keh, asumió el trono real Siyaj Chan K’awiil II, como hijo noble de Yax Nuun Ahiin I y nieto legítimo de Jatz’om Kuy. Él consagró las piedras de la victoria para sostener el nuevo B’ak’tun.”

5. Significado e impacto patrimonial

La Estela 31 es el testimonio por excelencia de Tikal porque demuestra que las grandes civilizaciones antiguas no se desarrollaron en el aislamiento. Muestra cómo la diplomacia, el intercambio migratorio y la integración de identidades visuales permitieron a la ciudad transformar una crisis política en la época de mayor esplendor, sofisticación y poder territorial de su historia.